cocaiiiine

Pateandole el culo a la reglas.

(: Copiado de nuevo a Martu.
[info]cocaiiiine
:01) Are you currently in a serious relationship?
02) What was your dream growing up?
03) What talent do you wish you had?
04) If I bought you a drink what would it be?
05) Favorite vegetable?
06) What was the last book you read?
07) What zodiac sign are you?
08) Any Tattoos and/or Piercings? Explain where.
09) Worst Habit?
10) If you saw me walking down the street would you offer me a ride?
11) What is your favorite sport?
12) Do you have a Pessimistic or Optimistic attitude?
13) What would you do if you were stuck in an elevator with me?
14) Worst thing to ever happen to you?
15) Tell me one weird fact about you.
16) Do you have any pets?
17) What if I showed up at your house unexpectedly?
18) What was your first impression of me?
19) Do you think clowns are cute or scary?
20) If you could change one thing about how you look, what would it be?
21) Would you be my crime partner or my conscience?
22) What color eyes do you have?
23) Ever been arrested?
24) Bottle or can soda?
25) If you won $10,000 today, what would you do with it?
26) What's your favorite place to hang out at?
27) Do you believe in ghosts?
28) Favorite thing to do in your spare time?
29) Do you swear a lot?
30) Biggest pet peeve?
31) In one word, how would you describe yourself?
32) Do you believe/appreciate romance?
33) Favourite and least favourite food?
34) Do you believe in God?
35) Will you repost this so I can fill it out and do the same for you?
~

Es su turno de responderrrr (:.

"Un pelo en las patatas" One-shot Sirem.
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Hola!

Bueno, esto fue lo que salió como resultado al reto  de "La torre Eidos". Es slash n.n Sirius/Remus. community.livejournal.com/torre_eidos/

Fandom: Harry Potter.
Pareja: Sirius/Remus (SLASH).
Título: "Un pelo en las patatas".
Nivel en la torre: 1 (El salón del banquete).
Reto: 2 ("En el relato, un personaje o más encuentran un objeto inesperado dentro de la comida").
Rating: PG-13.
Extensión: 1433 palabras.


“Un Pelo en las patatas”


Todos saben que cuando la época de exámenes está más que cerca y, por consiguiente, la cantidad de estudio que ello implica, nadie debe dar razones a sus compañeros de enojarse o algo parecido, pues el ambiente tenso combinado con el cansancio lo pone de manifiesto más que nunca.

Y los merodeadores no eran para nada la excepción a esta regla.

Lunático se hallaba en el Gran Comedor, acompañado por Pettigrew, y leía con suma concentración uno de lo tantos libros sobre pociones (que había sacado de la biblioteca días antes) con el fin de mejorar al menos un poquito en esa materia, pues no era precisamente una de sus favoritas. Siendo sinceros, la aborrecía con el alma y si hacía eso era sólo porque quería tener al menos un “aceptable” en las pruebas. Y nada más.

Pasados unos minutos, se les sumaron Sirius y James con un ánimo visiblemente peor al que el resto de los estudiantes en el comedor tenían.

- ¡Ya! No puedo más – bufó exasperado Canuto mientras tomaba unas tostadas de frente a él, acompañadas de algunas patatas.

- Buen día, Canuto – dijo Remus en contestación a su amigo, con un deje de reproche en su voz. Pero en ningún momento apartó la vista de su libro, temiendo que de otra manera todo lo que llevaba reteniendo en los últimos minutos se le pudiera olvidar.

- ¡Bah! No estoy de ánimos para dar los buenos días a nadie – contestó Sirius rodando los ojos.

James ni siquiera se había dignado a dirigirles la palabra; se encontraba tan cansado que de no haberlo conocido nadie en ese salón, podrían jurar que era sólo un fantasma o algún autómata.

- ¡Puaj! –  Sirius metió una mano en el interior de su boca llena con una desagradable mezcla de tostadas, jugo de calabaza y patatas - ¡Esta cosa tiene un pelo! – se quejó de nuevo, al tiempo que sacaba de su boca un gran pelo castaño que había estado momentos antes en uno de los tantos platillos que había metido en su boca. – Eso de la luna llena ya te está afectando, Lunático, hechas pelos por donde sea – se burló luego, en un intento de quitarle tensión al único momento del día que seguramente tendrían para hablar los cuatro en paz.

Sin embargo, no contaba con que  ese día Remus no estaba para nada de humor como para soportar una de las constantes bromas acerca de su condición, más que nada porque, en efecto, la luna llena llegaría en unos días y a eso se le sumaba el estrés de todo lo demás.

- Eres un estúpido gilipollas, Canuto – gruñó el licántropo, cerrando por fin el libro en el que había estado leyendo más que empeñado para aprenderse hasta la última página. Acto seguido se puso de pie, dirigiéndole una mirada realmente furiosa, de esas que jamás le enviaría a un preciado amigo. Hasta ese día.

Se volteó para la salida del gran comedor con la respiración entrecortada y el rostro rojo de tanto enojo, caminando a grandes zancadas. Intentó controlarse, porque estaba seguro que si alguien le miraba de nuevo o decía algo regresaría a con Sirius y le daría un fuerte puñetazo.

Eso sólo logró que una expresión de desconcierto se plasmara en el rostro de Canuto, que en ese momento se rascaba la cabeza con frustración y cansancio. De verdad jamás hubiera creído que un simple comentario lograría hacer enojar tanto a su amigo a tal punto que le mirara con tanta rabia contenida y con sinceras ganas de romperle el cuello.

Inconscientemente, deseando quitarse todo rastro de culpabilidad, pensó que sólo era porque nadie estaba de humor ese día. O eso quería hacerse creer.

Y como si James hubiese estado desde un principio  leyendo sus pensamientos le dijo:

- La cagaste, colega. Y mejor que nunca – levantó ambos hombros y movió la cabeza a los lados a señal de desaprobación.

- ¡Sólo bromeaba! –chilló Sirius en respuesta - ¿Cómo iba a saber que le molestaría? Además ni siquiera me dio tiempo de disculparme.

- Pues deberías ir tras él y hacerlo – respondió James, dando fin a lo que tenía que decir engullendo una gran cantidad de gelatina sabor limón en su boca.

Canuto rodó los ojos por enésima vez y siguió los pasos que minutos antes había marcado Lunático para seguirlo y disculparse por su actitud.


*

Remus Lupin entró en el dormitorio de Gryffindor azotando la puerta lo más fuerte que pudo, teniendo la esperanza que de ese modo su enojo lograra disiparse, pero lo único que logró fue quedarse al fin a solas con sus pensamientos.

Nadie sabía lo cansador que era tener que lidiar con algo que él para nada había escogido como estilo de vida, para que después el idiota de Sirius llegara haciendo comentarios estúpidos sobre ello.

En verdad odiaba eso, y odiaba a su amigo por no entenderlo.

Un suave toque a la puerta le hizo salir de su ensimismamiento de un sólo golpe, ocasionando que de nuevo su enojo se hiciera latente.

Sabía que era Black, lo sabía y eso lo hacía sentir mucha más cólera.

No contestó al llamado y su amigo entró a la habitación sin esperar un segundo más.

Se podía apreciar en sus orbes una mezcla de resignación y arrepentimiento. El corazón de Remus se encogió al verlo tan preocupado, mas no cambió su expresión.

Si Black lo había herido minutos antes, ahora iba a pagarlo caro.

Ninguno se movió, nadie hizo un solo movimiento; únicamente se observaban y  ocupaban de parpadear y respirar.

Sirius sentía que lo torturaban y Lupin moría por que el maldito de Canuto se disculpara.

Pasaron interminables minutos así, hasta que éste primero con un fuerte carraspeo se removió de su posición, pasando una mano por su cabello al mismo tiempo que mordía su labio inferior.

- ¿Se te pasó el enojo? – fue lo único capaz de decir antes de que se sintiera como un completo inútil, como quien le pide a su mujer que le tenga consideración y le de otra oportunidad, o algo parecido.

- No – murmuró Remus dándole la espalda con la intención de mirar hacia otro lado que no fuera esos ojos grises que lograban desarmarlo.

De nuevo el silencio reinó. Sirius no paraba de pensar en una o más bien mil excusas para que su amigo lo disculpase y olvidara de una vez por todas esa pelea tan absurda.

Nuevamente hizo el intento, con lo primero que se le pasó por la mente.

“Remus perdóname”. Eso era lo que daba vueltas y vueltas en su conciencia. No concebía siquiera la idea de que su amigo no lo mirara.

- Sabes que no soporto para nada la idea de que no me mires o hables en todas las clases que compartimos juntos – se sinceró por fin, tragando una gran cantidad de saliva- Perdóname, Remus – murmuró. - ¡Es más! Comeré mil pelos tuyos en las patatas si es necesario… - añadió, subiendo exageradamente el tono de su voz, como cuando a una persona se le ocurre una idea bastante buena después de que se estuviera rompiendo la cabeza buscando un buen argumento para rebatir algún tema.

Lupin, que momentos antes sólo observaba hacia la ventana sin un punto fijo, se permitió la comodidad de sonreír abiertamente ante esa declaración de su amigo. Y, aunque no lo tuviera de frente, sabía que cosas como esas al seductor empedernido de Black le resultaban demasiado incómodas.

-  Me agrada que dejes tu arrogancia de lado, Canuto. – Bromeó, volteando y acercándose a él con una gran sonrisa, de esas que pocas veces se veían en su cara.

Porque de verdad le encantaba Sirius Black, en todos los sentidos. Al punto que sus comentarios le llegaban más que el de cualquier persona… así que por aquella razón esa mañana había actuado tan susceptible y tenido tal arranque, que no era más que dolor disfrazado de furia.

- Buen perro – dijo, revolviendo su pulcro cabello hasta despeinarlo completamente.

Pero eso a Sirius no le importó, a pesar de que odiaba verse mal,  puesto que ahora todo estaba bien con Lupin y no había qué comparase a eso. Sabía que nada ni nadie lograrían igualar ese sentimiento de extrema alegría que una gran sonrisa de un amigo como él le provocaba en ese instante, enterándole de que le había perdonado.

Y aunque Lupin lo hubiera tomado como una broma, hablaba en serio al decir que por más sonrisas como esa, sería capaz de comer mil pelos más en la comida.


" Un verdadero Slytherin"
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Mi primer slash (?) así que sean buenas y digan que está lindo para motivarme más (?) jaja miento. Digan lo que piensas n.n eso me ayudará mucho.
 Por alguna razón no comencé a escribir de este género con mi pareja favorita, pero prometo que lo haré :3

Está un poco subido de tono, es decir, que tiene contenido sexual explícito (?) xD lees bajo tu propio riesgo n.n

Espero le guste.


"Un verdadero Slytherin"


Pequeños rayos de luz de luna se colaban por entre las ventanas del dormitorio adornado en su interior por largas cortinas color verde y plata, dándole un aire un poco tétrico al lugar; donde descansaban dos de los estudiantes que lo habitaban en tiempos de escuela: Draco Malfoy y Blaise Zabini.

Sus demás compañeros de cuarto no se encontraban ahí. Los holgazanes de Crabbe y Goyle de nuevo pasaban las últimas horas antes del toque de queda en la cocina de Hogwarts, mientras que Nott se dedicaba a estar el mayor tiempo posible con su novia: Daphne Greengrass.

En la cama de la esquina izquierda, Zabini leía unos tomos de Historia de la Magia con detenimiento y conforme las páginas iban avanzando, su rostro se convertía en una mezcla de cansancio y asco. Al día siguiente tendrían otro examen más acerca de las distintas leyes a favor de los magos nacidos de muggles y él odiaba eso. Siempre había estado de acuerdo en que, desde el principio, Salazar Slytherin hubiese convencido a los demás fundadores del colegio de que sólo los sangre pura tuvieran derecho a pisar los terrenos del castillo, pero no fue así.

- Al paso que vamos en unos años más los malditos sangre-sucia y traidores a la sangre dominarán la comunidad mágica.

Vale, tal vez estaba siendo muy exagerado, pero... en verdad le repudiaba el hecho de que todo siguiera como si nada cuando cada día nacían más magos y brujas así. Bufó en voz alta, al mismo tiempo que cerraba el libro con fuerza y lo aventaba lejos con expresión de cansancio en su rostro.

- No si el Señor Oscuro acaba con todos antes- respondió al lado contiguo de la cama del moreno, el rubio de ojos grises que, en ese momento, buscaba con fervor algo en su caro y brilloso baúl que decía "Draco Malfoy" escrito con letras color mercurio en la parte superior del mismo.

- Y ahora siendo realistas, por favor... nunca sabemos cuando acabará con toda la peste. Por ahora, cada vez hay menos sangre pura, más sangre-sucia y mestizos. Es repugnante- gruñó en respuesta el Slytherin cuando se sentaba en la cama para poder quitarse más fácilmente la túnica y así poder ponerse el pijama verde que utilizaba en tiempo de calor.

- ¿De qué demonios te quejas? Aún quedan bastantes sangre pura en Slytherin para que puedas casarte- el rubio se puso de pie para luego recargarse entre el baúl y su cama dándole así, a sus orbes, una mejor proyección de Zabini.

- Pues hasta ahora ninguna llena mis expectativas- levantó ambos hombros en señal de indiferencia el moreno y detuvo la tarea de seguir vistiéndose, quedando sin camisa y dejando al aire su musculoso y bien definido abdomen a la vista de su mejor amigo. Se volteó hacia él.

- Entonces tienes que sopesar la opción de volverte bisexual, así tendrás más opciones que apreciar- le sonrió con suficiencia el rubio, para después convertir su sonrisa en altanera.

Blaise sintió como la mirada de Malfoy recorría todo su cuerpo, especialmente la parte que se encontraba descubierta y su mirada se tornaba lasciva.

- ¿Es una propuesta?- preguntó arqueando una ceja con diversión. No pudo aguantar más y soltó una sonora carcajada que se volvió socarrona. Se volteó con la intención de seguir vistiéndose y con la sonrisa aún plasmada en su rostro por lo divertido del asunto.

- Hablo en serio- Blaise no supo en que momento Draco lo tomó de los hombros para darle la vuelta de nuevo, se había puesto de pie y lo tuvo acorralado entre uno de los barrotes de la cama con su blanco y fino pecho aún cubierto por la tela de la camisa blanca que vestía en ese momento apretándose contra él, pero ahí estaba, con el rostro de Malfoy a pocos centímetros del suyo- No me digas que nunca lo has pensado.

Y la verdad era que no, nunca había pensado en hombres como una opción, simplemente, Blaise tenía muchas exigencias en el aspecto de las mujeres y la relación que podía llevar con ellas. Ciertamente, muchas pensaban que era gay o algo parecido porque nunca había tenido una novia, ni siquiera un free en los años que llevaban en Hogwarts, pero no era por esa razón por la cuál ninguna le llamaba en verdad la atención. O eso creía.

Draco movió una de sus manos al torso desnudo de Zabini con destreza, mientras que la otra la posaba en su trasero aún cubierto por la única parte del pijama que el slytherin vestía. Blaise no pudo evitar estremecerse por el frío y al mismo tiempo ardiente contacto de las pálidas manos que lo acariciaban en su oscura y firme piel desnuda, logrando hacer un contraste increíblemente excitante. Prohibido.

- No creo siquiera considerar la opción- murmuró con dolorosa lentitud el moreno.

Se dio cuenta que de verdad le estaba costando un mundo poder articular palabra después de semejante escena que tomaba lugar en el dormitorio dónde en cualquier momento podría aparecerse Nott o peor aún los estúpidos de Crabbe y Goyle, pero que a Malfoy parecía importarle menos que un comino.

- Nunca sabes qué puede hacerte cambiar de opinión- le sonrió pícaramente el rubio mirándolo directamente a los ojos, llevando a Blaise a sentirse aún más desnudo de lo que de por sí, ya se sentía.

Luego, Draco mordió su fino labio inferior con lentitud y pasó la lengua en dónde segundos antes había estado su colmillo, marcado por el deseo incontrolable que luchaba por salirse de todos los poros existentes en la pálida y delgada anatomía del blondo.

Blaise comenzó a sentir como su pulso se volvía cada vez más errático, cuándo un pequeño pero punzante dolor en su entrepierna le hizo saber que sí, en efecto, Draco Malfoy lograba excitarlo sobremanera. Sorprendentemente, eso no le resultó raro. El rubio siempre había sido un experto en seducción y Zabini no tenía la menor duda de que las mejores mujeres ya habían pasado por las heladas y tersas sábanas verdes de la cama dónde Malfoy dormía, pero ahora él era su nuevo trofeo.

Definitivamente, el Príncipe de Slytherin no conocía barreras en cuánto a placer carnal se tratara y, de ninguna manera, como se encontraban en ese momento, Blaise iba a negarse ya. No había un retorno para poder evitar de algún modo el deleitable pecado que ambos estaban a punto de cometer.

Sin embargo, no se podría encontrar jamás en el diccionario de Blaise la palabra "sumisión", por lo que, si estaba a punto de cometer un excitante pecado, él se encargaría de someter a su presa e intentar dejar una huella en Malfoy... imposible de borrar. Porque, así es un Slytherin, una serpiente despiadada, hambrienta de poder, pasión... dolor. Nadie podría evitarlo, ni el mismísimo Merlín en persona.

El moreno dejó que Malfoy se deleitara un poco más mientras rozaba con parsimonia las líneas sólidas de su abdomen, incitándolo mucho más, pidiéndole en silencio permiso para acceder a su cuerpo masculino. ¡Já! Como si no supiera que la delicadeza era una cualidad inexistente en su compañero.

Por fin se decidió a reaccionar antes de que algo más sucediera, para tomar a Malfoy fuertemente de los hombros, con desesperación. Alzándolo unos pocos centímetros del suelo pudiendo así aventarlo de una vez por todas a la cama más cercana.

Era increíble que, sin un sólo roce de sus labios, se sintieran tan calientes, como si en verdad lo hubieran hecho ya con frecuencia.

- ¿Por fin sacarás al marica que llevas dentro, Zabini?- preguntó Draco con un deje de burla en su voz, mientras se quitaba con torpeza la hebilla de su cinturón que, en esos momentos, sólo asfixiaba la creciente erección que luchaba por algo más que atención de parte de su dueño.

- Sí... Al igual que tú, por lo que veo- le contestó- Ahora, cierra el pico- lo calló, haciendo por fin lo que desde meses atrás ambos habían deseado en silencio, por orgullo. Algo que, como muchas otras cosas más, iba a ser mandando mucho más lejos que a la mierda.

Lo tomó con violencia de la nuca, juntando por fin sus carnosos labios con los finos y suaves de su amigo. Logrando una mezcla tan deliciosa que con sólo eso los llevó a gemir al unísono de forma casi inaudible, gracias a que sus lenguas rogaban tanto como sus erecciones por sentirse, acariciarse, conocerse.

Blaise no perdió más el tiempo ni la necesidad- Quiero follarte. Aquí, en mi cama, para recordarme a mí mismo siempre la razón por la que las mujeres jamás podrán cumplir con cada una de mis necesidades- susurró casi sin aliento en la boca del blondo, percatándose de que éste se estremecía. No sabía si gracias a sus fuertes y sinceras palabras o por la urgencia de que en verdad lo follara sin perder más valiosos momentos.

La respuesta llegó mucho más rápido de lo que esperaba y no precisamente con palabras.

Draco ya tenía abajo sus pantalones, así que, mientras mordía con fiereza el labio carnoso de su acompañante, le daba también el mismo destino a los pantalones del pijama de Zabini.

- Entonces hazlo- ordenó después de pasar su delgada lengua por la suave barbilla del moreno. Pasándose después a su cuello y succionando de él, como un vil vampiro sediento de sangre.

No bien Draco había terminado de bajar por fin sus pantalones, cuando Zabini lo tomó de nuevo de los hombros para ponerlo de espaldas a él, dándole a entender de esa forma quién iba a ser el dominante en ese encuentro y Malfoy parecía en verdad disfrutarlo bastante. El sentido común del Slytherin después de eso, tomó sus maletas y escapó de él con la renuncia más que exigida, pero eso ya no importaba. Ahora, en serio iba a penetrar a Draco hasta hacerle tocar el cielo, o bajar... y sentir en carne propia el mismo infierno.

Blaise tomó su erección con la mano derecha, mientras que con la izquierda jalaba el cabello de su presa para poder besarlo con salvajismo y deslizaba la punta de su miembro por la linea del pequeño, pero antojable, trasero pálido de Malfoy, lentamente. Draco gimió al sentir tantas sensaciones de dolor y placer al mismo tiempo.

Ante esa fuerte estimulación, Zabini no pudo más. De nuevo tomó su erección a diferencia de que, lo posó en la pequeña entrada de Malfoy y sin piedad ni preámbulo le penetró con intensidad y se dejó llevar. Un grito de dolor por parte de Draco le hizo saber que no estaba siendo tan bueno como para él, por lo que abrió más las piernas de su amigo y acarició el pequeño espacio que había entre la entrada dónde se encontraba su pene y los testículos. Le escuchó soltar un jadeo y lo hizo algunas veces más. Empujó un poco más su miembro dentro de éste hasta que lo tuvo completamente dentro de él.

¡Merlín! eso era la cosa más deliciosa que hubiese sentido jamás. El increíble placer de presión en toda su erección, combinado con la idea de estar completamente dentro de alguien más. Soltó un jadeo silencioso.

- Dime si te gusta- se agachó hasta tener la oreja del rubio en su boca, pasó su lengua por ésta y, por enésima vez, Malfoy se estremeció.

- ¡Joder! Claro que me gusta- fue lo único que fue capáz de decir antes de que otra fuerte embestida de parte de Zabini lo hiciera perder la razón.

Siguieron más penetraciones por parte del moreno en las que, poco a poco, sentía como cada musculo de su cuerpo se tensaba hasta llegar a la cúspide del placer, soltando un fuerte gemido, que fue como música para los oídos de su acompañante.

Completamente exhausto, se salió de Malfoy y lo volteó de nuevo hacia él. Tomó el miembro de Draco, moviéndolo de arriba abajo con rapidez haciendo más rápida la tarea de llegar al orgasmo con otro beso hambriento. El rubio soltó un grito ahogado y dejó salir su esencia en la mano del Slytherin, arqueando su espalda completamente.

Ambos se dejaron caer rendidos en la cama, el único testigo de su encuentro, en el que, seguramente, ambos se dieron cuenta de lo satisfactorio que puede llegar a ser tener abiertas las posibilidades de conocer más experiencias, patearle el culo a las reglas y poner a prueba su carácter ambicioso, fuerte, hambriento de poder.

- Definitivamente, tendré abierta la posibilidad de buscarte si ninguna logra lo que tú esta noche- murmuró al fin Zabini al tiempo que movía su cuerpo para posarlo arriba de Malfoy y mordía sus pectorales sin rastro de delicadeza, olvidando por completo que alguien más podría verlos en cualquier momento.

Copiado a Martu *w*
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1. ¿Cerveza de manteca o jugo de calabaza? Cerveza de manteca! siiii...en definitiva, y eso me hizo querer probarla, en seriooo :B

2. ¿En qué casa de Hogwarts más te gustaría estar? Slytherin ♥... pero en realidad, tengo muuuuuchos aspectos Gryffindor así que abriría una nueva casa y se llamaría: Slyffindor ♥♥♥ xD

3. Si fueras un animago, ¿en qué animal te transformarías? Un tigre, rargh! Porque los amo... son mis animales favoritoss del universo y si algún día puedo tener a uno seré feliz.

4. ¿Con qué personaje te identificas más, o te parecés mejor? Draco Malfoy... muchos aspectos de su personalidad son como los míos... he ahí mi oscura obsesión de juntarlo con Harry, Mi amor de toda la infancia y adolescencia <3 LO AMO!

5. ¿Qué posición jugarías en el Quidditch? Buscadora... :B me gusta muchisimo ese puesto! Y me gustaría que dependieran de mi para ganar el partido, eso subiría mi adrenalina jojo

6. ¿Cuál es tu profesor favorito? Lupin ♥, just like Martu said n.n

7. ¿Alguna predicción para Harry Potter 7?Si no hubiese salido ya el libro... la haría (?) lol.

Harry con Dracooooooooooooooooooooo <3 y punto. xD

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